• Abel T.

Así son las sigilosas motos eléctricas para luchar contra la caza furtiva

No hay duda de que un vehículo eléctrico es mucho más efectivo en tareas de vigilancia contra la caza furtiva que otro con motor de combustión. Y es que el sigilo que permite el primero es difícil de igualar por parte del segundo. Con este objetivo llegan dos nuevas motos eléctricas del fabricante Cake, que se caracterizan por ser silenciosas, resistentes y por estar pensadas para realizar incursiones y evitar la caza ilegal en el continente africano.

Se trata, por tanto, de dos vehículos concebidos para ayudar a los equipos de guardabosques a luchar por la preservación de la vida salvaje y están equipadas con todo lo necesario para ser totalmente autosuficientes. Están desarrolladas en colaboración con Southern African Wildlife College y Goal Zero, como parte del compromiso contra la caza furtiva del fabricante sueco de motos eléctricas Cake.



Poder patrullar en silencio y acercarse a los cazadores furtivos sin ser detectados es una de las grandes prioridades de los guardabosques. Pero la resistencia también es un factor muy significativo. Por ello, estas motos son lo suficientemente robustas como para hacer frente a las exigencias de los terrenos africanos, tanto dentro como fuera de la carretera.

Dos variantes distintas

La Ösa+ AP tiene un rendimiento equivalente a una moto de 125 cc y la Ösa Flex AP, al de un ciclomotor de 50 cc

Para que no tengan que depender de un enchufe o de un cargador durante la jornada, permiten a los guardabosques recargar los vehículos mientras trabajan. Ello se consigue gracias al uso de energía renovable, ya que las motos integran kits solares móviles suministrados por Goal Zero y que se encargan de recargar la batería constantemente.



Los vehículos en cuestión han sido bautizados como Ösa+ AP y Ösa Flex AP. La primera tiene un rendimiento equivalente a una moto de 125cc mientras que la segunda ofrece las prestaciones de un ciclomotor de 50cc. Ambas motocicletas son capaces de transportar cargas pesadas y voluminosas y están disponibles con una gran cantidad de accesorios como cestas, remolques y otros elementos que se pueden acoplar al cuadro.


La Ösa+ AP viene con un motor eléctrico de 10 kW y una batería de 50Ah/2,5 kWh que necesita tres horas para recargarse por completo desde cero. Dispone de tres modos de conducción disponibles y, en el más potente, la moto puede alcanzar una velocidad máxima de 90 km/h. En cuanto a la duración de la batería, Cake afirma que puede ofrecer hasta 84 km de autonomía en conducción urbana.

Capacitadas para cualquier firme

Destacan por su resistencia para hacer frente a las exigencias de los terrenos africanos, tanto dentro como fuera de la carretera

En lo que respecta a la Ösa Flex AP, su motor es de 4 kW y su velocidad máxima baja a los45 km/h. La batería es la misma que en su compañera más potente pero, en este caso, se obtienen hasta 92 km de autonomía con cada recarga en conducción urbana. Cabe destacar que el tres por ciento de los beneficios de la venta de estas dos motos eléctricas se destina al Southern African Wildlife College para contribuir a la preservación de la vida salvaje.


En cuanto a los precios, la Ösa+ AP arranca en 10.000 euros, mientras que la Ösa Flex AP empieza en 8.500 euros. .

4 visualizaciones0 comentarios